La historia de Kiotis comenzó en  el año 2000, cuando Jacques-Romain Rocher (hijo del señor Yves Rocher) estaba almorzando en compañía de perfumistas franceses y se quemó la mano con un plato.
 
Curó su quemadura aplicándose aceite esencial de lavanda y, al notar que no quedó lesión alguna, experimentó los poderes de esta sustancia.
 
Tras su descubrimiento, se le ocurrió aplicar los beneficios de los Aceites Esenciales en la cosmética y así fundó Kiotis París.