Aunque antes de la fundación de Stanhome ya existía la venta directa, ésta se hacía de una forma muy sencilla: sin apoyos visuales, catálogos, ni reuniones de demostración.
 
En 1937,  Stanley Home Products tuvo una idea que revolucionó este modelo de negocio: organizar reuniones con varios clientes potenciales para demostrarles, de manera presencial, los beneficios de sus productos. 
 
Pronto se descubrió que con esa estrategia se podía obtener, en unas cuantas horas, lo que "de puerta en puerta" se ganaba en un día y medio.
 
A finales de ese año, fue implementada con el nombre de "Club Plan". Posteriormente, su denominación cambió a "Party Plan" y fue adoptada por diferentes empresas de venta directa.
 

Las mujeres en el negocio

 
El 1 de septiembre de 1939 Alemania invadió Polonia, asentando el umbral de la Segunda Guerra Mundial: un periodo bélico que menoscabó la infraestructura, los ánimos, el armamento, los recursos humanos y, por consiguiente, la fuerza laboral de las naciones combatientes.
 
Debido a que en dicho conflicto se involucraron tanto militares como civiles estadounidenses, Beveridge temía que numerosos vendedores tuvieran que abandonar Stanhome para unirse a las filas beligerantes.
 
La señorita O´Brien le sugirió suscribir mujeres a su equipo de trabajo. Él dudó de lo que  su asistente propuso porque la venta directa siempre había funcionado con personal masculino, pero ella argumentó: “Yo misma he estado vendiendo nuestros productos por las noches para ganar dinero extra” y señaló que gracias al Party Plan, las vendedoras podrían invitar a sus clientas a su casa y así dedicarse al negocio sin desatender sus actividades del hogar.
 
La compañía apostó por el talento femenino y obtuvo resultados excepcionales. Hoy, la idea de O´Brien continúa practicándose, logrando cambiar la vida de miles de mujeres.