El señor Yves Rocher fundó la marca que lleva su nombre en 1959; dentro de La Gacilly, provincia ubicada en la Bretaña Francesa.
 
Esto sucedió cuando, en el granero de su casa, reprodujo la receta de una crema hecha a base de, misma que un curandero del pueblo le reveló.
Aunque al principio la elaboró para ayudar a una tía, poco tiempo después, más personas comenzaron a comprarla por correo postal y a recomendarla. Así  se formó una sólida red de clientes.
 
Más tarde, inspirándose en el herbario de su abuelo, nuestro fundador comenzó a crear y a comercializar más productos de belleza, concentrando y desarrollando sus operaciones en la misma provincia bretona y así, generando fuentes locales de empleo.